Crítica de la película en sección Autores – Autoras publicada durante el 34° Festival Internacional de Cine de Mar del Plata.

Segundo largometraje dirigido por el grandioso actor Edward Norton, protagonizado por él mismo, y acompañado por un cast a su altura como Alec Baldwin, Willem Dafoe, Bruce Willis, Gugu Mbatha-Raw, y Bobby Cannavale. Huérfanos de Brooklyn es una clásica historia de misterio, romance y gangsters estilo noir, en una Nueva York atravesada por diferencias sociales y raciales en las que la política juega un rol protagónico, y con un cuerpo organizado e instaurado de la mafia. Edward Norton elige esta historia de Jonathan Lethem para llevarla al cine desde la silla del director pero sin dejar de ponerse frente a la cámara en el rol principal de Lionel Essrog o “freakshow”.

En lo personal, verlo a Edward Norton en pantalla es casi como respirar aire fresco, a pesar de encarnar a un personaje con una gran exposición corporal por tener el trastorno de Tourette, que lo hace emitir comentarios incómodos que no deberían verbalizarse. Pero dentro de ese histrionismo, su presencia actoral siempre es destacable y hasta abrazable. “Freakshow” padece la muerte de uno de sus mentores, y en busca de la compresión de este hecho sigue las pistas que él le dejó para comprender y poder hacer algo al respecto, sin dimensionar todo lo que podía llegar a descubrir, que tiene que ver con una versión ficcionalizada de un pedazo de la historia social y demográfica real de Nueva York.

La película tiene un dinamismo y un diálogo entre los géneros que toca que hace que se vuelva, dependiendo del gusto del espectador obviamente, fluida y hasta muy natural a pesar de tener claros momentos poéticos que pueden parecer irreales (como los contados pasajes musicales muy bien acompañados por secuencias hermosas y la composición de un siempre rendidor Thom Yorke en las bandas sonoras de cualquier película). Sería normal percibir ciertos cortes y poca interconexión entre el misterio, el policial, el romance y el tono de denuncia social que tiene el film, pero creo que esto es así por tratarse de una película ambiciosa que no quiere renunciar a un público potencial que busca un poco más, o bien algo distinto a lo que se acostumbra en el género. Definitivamente es ambiciosa y se puede notar en su duración, y si no acostumbramos o gustamos de estos relatos es probable que nos parezca chiclosa, que por suerte no fue mi caso. Norton juega con esos géneros creo que buscando algo que masividad, y tal vez ahí es donde puede marearnos un poco. Pero claramente encontraremos en Motherless Brooklyn un autor y un producto entretenido, con destreza narrativa -aunque no la mejor- y con ciertos gags y momentos excelentemente bien construidos además de tener personajes hermosos como los de Cherry Jones y Gugu Mbatha-Raw.

Estrena el próximo 21 de noviembre.