Valerian y la Ciudad de los Mil Planetas, de Luc Besson

Leon, El Profesional, El Quinto Elemento, Lucy, Juana de Arco, son películas que si bien se pueden ver en la TV de aire o por cable, son películas concebidas con otra intención visual, más cercana al cómic y la novela gráfica, que al género de acción y aventuras. Todas comparten al director francés Luc Besson, que a veces puede pasar desapercibido, pero tiene un público más “fiel” comparándolo con otros directores del género.

 

Valerian y la Ciudad de los Mil Planetas, es un film excesivamente caro -alrededor de 200 millones de dólares- basado solo en una parte de la historieta llamada Valerian y Laureline, escrita por Pierre Christin e ilustrada por Jean-Claude Méziéres, publicada por primera vez en 1967.

Major Valerian (Dane DeHaan) es un general de más alto rango que la teniente Laureline (Cara Delevigne) y juntos trabajan como agentes de seguridad de la Ciudad de los Mil Planetas, una ciudad inter-planetaria suspendida en el espacio, y cuyo responsable de seguridad es el Comandante Artur Filitt (Clive Owen). Valerian y Laureline tienen como misión rescatar a una pequeña criatura, vinculada a un planeta aparentemente deshabitado, que desapareció recientemente. Estos agentes dan cuenta de engaños y un manejo algo oscuro de la información, que los acerca más a un caso de genocidio, y se embarcan en una aventura por develar esta situación. El nudo es bastante simple, podría decirse ya visto en otras tramas, pero acá está ilustrado de otra manera, es más una aventura que un conflicto a desenredar, y es una aventura netamente visual.

 

Estos dos agentes tienen un vínculo extra, algunos percibirán buena química entre ellos, y otros no, dependiendo de cuánto empaticemos con los actores y sus interpretaciones. Mi gusto por ambos se ve un poco eclipsado por Cara Delevigne que “se carga” la película al hombro, siendo no tan sólo la mejor modelo de las pasarelas sino también la mejor modelo en la pantalla grande, y tal vez la más querible. Sin hablar de sus – pobres, escasos, o suficientes – dotes actorales, Cara sabe qué puede hacer en el cine, y acá lo hace bien, porque es una modelo antes que una actriz, pero lo que nos da visualmente la hace más que rendidora, incluso en una película que borró a su personaje del título.

 

Besson hace un desarrollo un poco exhaustivo de la trama y se ocupa de explicar cómo se llegó hasta el siglo XXVIII, por lo que la extensión del film está justificada, y más teniendo en cuenta que es la primera adaptación que se hace de la historia. La ciudad de los mil planetas es sólo una de las aventuras y no es la primera cronológicamente. Se desconoce si Besson seguirá con esta historia, ya que al momento apenas recuperó la inversión con la taquilla mundial. Valerian, es un guiño enorme a una de sus obras maestras, El quinto elemento, Cara Delevigne es su Milla Jovovich y Dane DeHaan es su Bruce Willis en el 2017. Si los perfiles están bien buscados o no, es relativo y subjetivo, pero el film cumple con lo que se propone que es entretener, sin ser ruido visual con tiros y explosiones injustificadas, sino más bien una aventura espacial clásica sin delirios de grandeza, cosa que se agradece.

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