The OA, Primera Temporada

Creada por Brit Marling y Zal Balmanglij, con producción ejecutiva de Brad Pitt entre otros.

Una de las sorpresas de Netflix en el 2016 fue la serie The OA. La segunda para ser más precisos, si consideramos a Stranger Things la primera. Tuvo sólo un trailer y poco se supo sobre su argumento antes del estreno. Cuenta con 8 capítulos, de distintas duraciones, y apunta a un público reducido, podría decirse de culto, seguidor del género. Tiene – lo que podríamos ya decir de sello – el nombre de Brad Pitt entre sus productores ejecutivos pero no se ha hecho chapa de esto, de hecho en IMDB no aparece. Pero antes de seguir hay que aclarar que nada tiene que ver con Stranger Things, y cualquier parecido es mera coincidencia.

Tiene como creadores a Brit Marling y Zal Balmanglij, y dirige enteramente toda la temporada el mismo Balmanglij. El cast está compuesto por Brit Marling encarnando a su personaje principal, y un elenco que parece estar hecho a medida de la serie: Emory Cohen, Scott Wilson, Alice Krige, Patrick Gibson, Ian Alexander, Buck Vu, Brendan Meyer, Brandon Perea, Phyllis Smith, y varios más. Los menciono porque algunos ya son conocidos y otros no, pero merecen serlo.

¿De qué se trata? Prairie Johnson, ‘adoptada’, nacida en Rusia, no vidente, vuelve – en un extraño episodio que no se explica – 7 años después de su desaparición, y habiendo recuperado la vista. Prairie es The OA, lo que vendría a ser su nuevo nombre. Es una sigla que encubre cierto misterio por varios capítulos, y que nunca es del todo confirmado, sino simplemente deducido. Estuvo en cautiverio junto a 5 personas más, y en su regreso tiene una misión, para la que necesita juntar a 5 (extrañas) personas que confíen en ella, a pesar de ser la freak del pueblo, e investigada por el FBI. La temporada entera está atravesada por esta misión, por todos los flashbacks que explican de dónde viene y hacia dónde va, tanto Prairie como la historia. Decir más es spoilear, y sólo lo hago si es necesario. Pero más que explicar, esta serie es para ver y disfrutar, porque en esta primera temporada (y a diferencia de otras con relatos más complejos que tiran toda la carne al asador como Westworld) no hay muchas vueltas para dar, más que leer, y leer entre líneas.

A la hora de hablar de una de las características más importantes que tiene toda serie de hoy, que es la construcción de sus personajes, en The OA hay algo que falta pero que está bien, y hay algo que sobra, que también está bien. Desde Nance, la madre adoptiva de Prairie, hasta la magnífica profesora Betty, interpretada por una adorable Phyllis Smith, todos los personajes son sumamente elásticos y pueden contarse muchas historias sobre ellos. Todos están atravesados por distintos traumas personales y sociales, pero que no están del todo desarrollados – ni los personajes ni sus problemas – cosa que se agradece porque sino los 8 capítulos hubiesen sido una gran ensalada de golpes narrativos sin direcciones.

  • Photo by JoJo Whilden/Netflix/JoJo Whilden/Netflix

Hay varios interrogantes y pocas respuestas, pero de lo que estoy seguro es que The OA es un sneak peak de algo jugoso, de lo que – por más que no esté confirmado – seguro veremos más, y no tan sólo más sino que, ojalá, mejor.

The OA plantea (y refuerza si se quiere) la existencia de dimensiones, cuestiona con cierta liviandad la ética científica a la hora de hacer experimentos, y posiciona un relato espiritual en paralelo, que de alguna manera viene a conectar – mediante The OA y otros seres similares – con la ciencia. Brit Marling comentó recientemente que de manera intencional, la producción y la cadena decidieron hacer poco marketing con la serie, por eso vemos poca publicidad de la misma, y que empezar con esto llevó mucho tiempo. Concretamente un año y medio pasó desde la gestación hasta la escritura del primer capítulo, y que poco antes de empezar el rodaje se escribió el último capítulo. Esto quiere decir también, y tal como lo comentó Marling, que se está pensando en la segunda temporada, y que tanto ella como Zal ya saben el principio y el final, pero que hasta ahí llegó la historia. Y saber llegar hasta ahí es todo un desafío. Osea, no hay un final que podamos esperar en 4, 8, o 10 temporadas; la historia se está escribiendo.

Lo que también podemos decir sobre The OA es que por momentos, si nos ponemos escépticos, estamos ante un librito chiquitito de ciencia ficción, y esperando a que salga su secuela, o bien que estamos ante un libro de autoayuda que combina Tai Chi con alguna teoría de la relatividad, o alternativas. María Garrido para Vanity Fair España se animó a decir incluso que estamos por momentos ante líneas de una psicología transpersonal.

Toda visión es válida en The OA, porque siempre habrá otra pregunta, con múltiples respuestas, y que encierren nuevos interrogantes. Lo importante es que la ciencia ficción y el drama se han unido para abastecer a un público cada vez más interesado por leer relatos nuevos, o por recurrir a los mismos de siempre pero otra manera, y que realizadores que eran independientes, encuentren un nicho que hace 15 años atrás no existía, o no se lo encontraba fuera de The X Files. The OA sobrevuela y profundiza sobre muchas cosas pero sobre todo sobre la vida, la muerte, y sus 5 movimientos.

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