The Discovery, de Charlie McDowell

¿Cuál es la incertidumbre más grande y recurrente de la vida? Muchos coincidiremos en que es la muerte, y lo que hay después de ella. Al margen de la religión y cualquier tipo de filosofía, la vida, y la muerte -o la vida y la muerte- son dos incógnitas, y podríamos decir honestamente que son las más grandes teniendo en cuenta que cada vez, con mayor frecuencia, escuchamos a quienes creen conocerla, entenderla, y saber su propósito. Si profundizamos en la etimología del término, podríamos incluso deducir que la muerte no ES, es decir, que es un paso a la no existencia, al menos (y para muchos) en este plano o dimensión.

 

Y como somos coleccionistas de respuestas, cada vez más oímos que la muerte es una transición a otro mundo, o para otros, es el otro mundo. Una de las personas que se encargó de buscar la respuesta fue Thomas (Robert Redford), un científico que lejos de parecer un medium, logró que su investigación de décadas de trabajo se transformara en El Descubrimiento (del título) más significativo para la humanidad. No tan sólo el más significativo, sino también el más contundente y problemático (dependiendo de dónde se lo mire), ya que al haber descubierto qué es lo que hay en ese mas allá, más de 4 millones de personas decidieron voluntariamente ir a comprobarlo.

 

La película de la que estamos hablando comienza con una entrevista periodística en exclusiva a Thomas. Nunca antes el científico se había expuesto públicamente a un cuestionario,  instancia peligrosa, ya que se le atribuyen millones de suicidios luego del descubrimiento. Después de la entrevista, vemos una sucesión de pistas que nos va develando cosas, quién es quién, y quién hace qué, pero sobre todo, qué está sucediendo, qué se está por descubrir, luego del gran descubrimiento.

 

En esa sucesión es donde conocemos a Will (Jason Segel) y a Isla (Rooney Mara), en un ferry camino a una isla desconocida, y son ellos quienes nos muestran que en realidad lo que vamos a ver durante todo el film es un ping pong de idas y vueltas entre la vida y la muerte, que más que entender, hay que transitar. Es una propuesta narrativa bastante clásica, que sin dudas apela a lo interesante de la historia pero con recursos que podrían decirse obsoletos. En otras palabras, si no nos dormimos, es porque nos entretiene ese tipo de ideas pero ya no en estos formatos convencionales.

The Discovery tiene un guión del mismo Charlie McDowell junto con Justin Lader, se estrenó en enero de este año en Sundance, y es distribuida a nivel internacional por Netflix desde el mes de marzo. Y aquí es donde hago un paréntesis para dejar de hablar de la película y hablar de lo que pasa con Netflix: el servicio de streaming hace en The Discovery sólo la distribución (a pesar de figurar también como compañía productora). No es un film ejemplar sobre el que podamos escuchar mucho buzz, pero hay algunos actores de la industria acusando a Netflix (y a los otros servicios) de no hacer suficiente marketing con el cine como sí lo hace con las series y miniseries. Películas como The Discovery “pasan desapercibidas” dicen algunos, y ya no tienen una fecha de estreno, ya no generan expectativas, y pasan a ser películas que están disponibles. En un Cannes agitado con la polémica con Netflix, en donde todos alzaron sus voces, la realidad es el cambio de consumo de estos productos culturales en todas las franjas etarias. Por eso The Discovery se sube a nuestra nueva sección de cine on demand. La discusión entre el consumo tradicional de cine y el consumo vía streaming, recién empieza y está lejos de terminar. Así como el videoclip no mató a la radio, ni la TV mató al cine, ni Internet mató a la TV, hablamos acá de uno de los productos que fusiona lo viejo con lo nuevo, y puede coexistir en un ecosistema cada vez más grande y diverso de producciones. The Discovery no es sin duda la película que lamentaremos si pasa sin pena ni gloria por cine o por video on demand, pero me parece importante resaltar que si se va a invertir en esta clase de distribución se cuiden más los productos con los que están realizando la apuesta, en estrategias de marketing, en políticas de promoción, en dar a conocer la propuesta que se quiere vender.

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