Sweet Vicious Temporada 1 y Gaycation Temporada 1

Series necesarias, miradas que importan

El mundo de las series ha cambiado. Ya no son un par de cadenas las que tenemos que seguir de cerca para descubrir cual es la próxima novedad. Ya no son un par de nombres los que indican garantía del éxito. Primero las plataformas streaming, luego las cadenas mas pequeñas, finalmente internet, nos muestran diferentes miradas, nuevos realizadores, otras voces. Y entre ese mar de oportunidades me gustaría escribir sobre dos propuestas que están en este “fuera de radar” y que traen historias importantes de ser contadas.

Sweet Vicious – Temporada 1

 

La cadena MTV – Sí, la cadena MTV! – en un intento por dar un paso atrás y volver a producir ficciones, en el 2016 estrenó esta serie de 10 capítulos protagonizada por un par de chicas completamente desconocidas y ambientada en un campus universitario.

La historia comienza cuando un enmascarado entra a una casa utilizada en los campos universitarios norteamericanos por una hermandad juvenil. Vestido de negro, y de complexión mediana, trepa por una ventana y sin aviso previo le da una paliza a un atractivo joven que trabajaba en su computadora. El joven le pide que se lleve todo el dinero que tiene, que pueden ir a un cajero automático. El enmascarado lo golpea. Se toma su tiempo para darle un golpe tras otro mientras el desorientado muchacho intenta defenderse, cada vez de una manera más torpe. El enmascarado saca su celular y le muestra una foto, con una voz distorcionada, a lo Batman de Nolan, le pregunta si la reconoce. El joven miente. El enmascarado vuelve a golpearlo. Le pregunta si no recuerda cuando obligó a la joven de la foto a tener sexo contra su voluntad. Lo vuelve a golpear. Hay algo que cambia. Ya no vemos a un ladrón ni a un joven atractivo. De pronto la victima se transforma en victimario, es un violador. De pronto el victimario se transforma en justiciero. El enmascarado finalmente abandona a su presa con un cuchillo clavado en la pierna, y le recomienda que llame a emergencias. Baja por la ventana, cruza una medianera, agarra una mochila rosa y se saca la capucha. Es una típica rubia universitaria, una Resse Witterspon en Legalmente Rubia.

Con esta breve presentación de personaje la creadora Jennifer Kaytin Robinson, de tan solo 27 años, comienza una historia en apariencia sencilla, adolescente, que esconde múltiples capas y se atreve a contar una historia centrada en la “cultura”, o mejor dicho en la “incultura” de la violación. En una muestra de valentía nos aleja de ciertos lugares comunes al presentarnos a personajes femeninos fuertes que en apariencia son débiles, y que a veces demuestran que lo son. Aquí nada es lo que parece, y lejos del manifiesto feminista, uno de los mayores aciertos de la serie son sus personajes secundarios, principalmente los femeninos pero también los masculinos. No todos los hombres son malos – de hecho la mayoría no lo son –, ni los malos son personajes unidimensionales – algo similar a lo que ocurre con otra maravillosa serie que trata la violencia de genero como es The Fall.

Centrada en la vida universitaria, con la mirada puesta en la construcción de la amistad entre las dos protagonistas – la rubia vengadora y una freak con habilidades informáticas y vendedora de marihuana – la serie no escapa nunca a lo importante del mensaje que está contando, por momentos violenta – hay una placa previo a los títulos que nos avisa que contiene escenas de violencia sexual que pueden molestar al espectador – y con un compromiso hacia el tema del que esta hablando pocas veces tratado, nos muestra que no siempre los atacantes son las personas que uno puede esperar que sean – pueden ser atractivos, exitosos, populares –ni las respuestas que las victimas reciben las que deberían ser dadas.

Sweet Vicious tiene excelentes críticas, pero niveles bajísimos de audiencia. Es una serie que merece ser vista, y renovada.

Gaycation – Temporada 1

 

Hace unos meses atrás se hizo viral una nota de una guionista argentina que había vivido una situación de violencia de género, con el que en su momento era su pareja, en un hotel de Colombia. La nota había sido escrita y publicada en uno de los diarios más importantes de Argentina tiempo después de que la pareja se hubiera separado. Recuerdo que, aún considerando lo importante y valiente de la denuncia, me causó un rechazo enorme el tono en el que estaba escrito. La autora hacía un especial hincapié en que, dada su posición, ella nunca pensó que iba a vivir una situación así. Esta situación, resaltaba ella, se manifestaba en que era conocida, que tenía una buena posición económica y que el hecho había ocurrido en un hotel cinco estrellas durante un viaje de trabajo. A menudo somos tan estúpidos como esta mujer.

A menudo creemos que por pertenecer a cierta clase social, movernos en determinados círculos, contar con ciertos beneficios que no poseen la mayoría de las personas, nos encontramos inmunes a ciertos peligros, a ciertas situaciones. Aún cuando pertenecemos a una minoría (racial, sexual, religiosa) o, en el caso de la guionista argentina, somos parte del llamado “sexo débil”, este cierto estatus nos coloca en una burbuja inquebrantable.

Gaycation viene a romper esa burbuja, o mejor dicho a filtrarla. A mostrarnos que hay otras realidades, de las que tal vez no formemos parte, pero que por existir nos tienen que movilizar. No somos un joven japonés en una ciudad individualista y consumista, ni un transexual en las calles de Rio, ni un joven en estado de calle en Los Angeles ni un adicto en Jamaica. Pero somos habitantes de ese mundo, un mundo que trasciende las fronteras y nos debería comprometer con otras realidades.

Gaycation es una serie documental que actualmente solo cuenta con dos temporadas de cuatro capítulos cada una, y es producida y conducida por la joven actriz Ellen Page. Ellen saltó a la fama con un personaje de esos que nacen para vivir en el imaginario colectivo en la película La joven vida de Juno, por la que estuvo nominada al Oscar como mejor actriz. Luego de lograr trascendencia internacional y participar de varias superproducciones entre la que se destaca protagonizar junto a Leonardo Di Caprio Inception, en el 2014 y en la cúspide de su carrera, declaró su homosexualidad y a partir de ahí ha estado comprometida con el colectivo LGTB de numerosas maneras.

En la primera temporada de Gaycation, Ellen junto a su mejor amigo Ian Daniel, recorren cuatro países (Japón, Brasil, Jamaica y parte de los Estados Unidos) para mostrar en diversas facetas como viven las comunidades homosexuales en la sociedad y cultura en la que les tocó nacer o de las que forman parte. No intentando saltar los propios clichés que podrían explorar – en todos los capítulos nos muestran la noche y los personajes que la habitan, por ejemplo – pero con una mirada más política y comprometida, logran que conozcamos realidades que no son las nuestras, por no pertenecer a esta minoría o por no vivir en estos países, pero que nos tocan. Mención aparte merecen ciertas entrevistas escalofriantes, como la realizada a un político de extrema derecha en EEUU o a un sicario homofóbico en Brasil, que nos demuestran que estamos equivocados cuando creemos que el mundo ya ha cambiado y que todo es aceptar, que hay mucho por trabajar y por comprometerse, y que miradas tan valientes como la de la joven actriz son cada vez mas necesarias.

Ellen Page pertenece a una clase privilegiada en un país privilegiado, pero lejos de intentar mirar para el costado ha elegido comprometerse con una causa importante. Miradas como esta son importantes para la sociedad, para abrir cabezas, para destapar miradas. Para dejar de creer que, por que nos tocó vivir de determinada manera, ciertas cosas no nos van a suceder, aquí, en Brasil o en un hotel en Colombia.

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