Manchester by the sea, de Kenneth Lonergan

Errores atravesados por historias

El guionista de Analízame y Pandillas de Nueva York, y director de Margaret (Anna Paquin, Matt Damon, Mark Ruffalo), Kenneth Lonergan, acaba de alcanzar un pico en su carrera de pocos títulos en CV, ganando el Oscar a Mejor Guión Adaptado por este trabajo llamado Manchester frente al mar. No debe omitirse su primer gran trabajo llamado Puedes contar conmigo, escrita y dirigida por él y protagonizada por Laura Linney, Matthew Broderick y Mark Ruffalo.

Sin vueltas y sin spoilers

Casey Affleck es Lee Chandler, un amante de las peleas de bar que debe enfrentarse con la muerte de su hermano mayor Joe Chandler, pero con lo que sucede antes de ese acontecimiento y lo que sucede después. Ese es el punto de partida, pero la narración no es lineal, y ahí está el primer punto que transforma a este drama en uno contemporáneo antes que en clásico. No es esta una nueva forma de contar historias sino una forma más versátil para quien la escriba, ya que nos puede contar primero el cómo, después el qué, y después el porqué, o bien en el orden que quiera y le convenga. Esto hace a Manchester una historia atravesada por errores, y errores atravesados por una historia.

¿Por qué? Porque no importa el momento, siempre habrá un error. Porque no importa el error, siempre este estará dentro de una historia, y formando al mismo tiempo otra historia nueva. En Manchester, más que decisiones de guión, hay un curso natural que los personajes siguen, y que tienen un sentido o un destino, valga la ambigüedad en ambos casos. Lonergan no hace que Lee Chandler vaya a un lugar, o venga de otro, con algún propósito. El personaje es independiente (o mejor dicho así se lo percibe) de las intenciones del guión. Y por eso Lee Chandler abre y cierra un círculo en cada escena y en cada secuencia. Por eso no es lineal, ni convencional, por más simple que parezca el drama, ya que no es una historia nueva pero tampoco recurrente en el cine que vemos y miramos.

 

  • Photo by Claire_Folger - © 2016 Amazon Studios

El reparto lo completan una siempre excelente (pero poco sorprendente) Michelle Williams, una revelación en manos de Lucas Hedges, que algunos podrán decir que viene a jugar de novato en las selecciones de la Academia pero tuvo una nominación justa, y el resto del cast que si bien acompañan adecuadamente, son sólo peones en el tablero, reemplazables.

Manchester by the sea se llevó Oscar y Bafta a Mejor Guión Adaptado y a Mejor Actor, entre –literalmente – cientos de nominaciones y premios más que comenzaron en Sundance 2016 y culminaron en este mes de febrero.

La película es por momentos extensa innecesariamente y no tiene una buena musicalización, de hecho podríamos decir que es algo cliché en algunos momentos ya que podríamos obviar los adagios tristes, pesados y profundos, y lograr una oscuridad igual o más pronunciada, pero son detalles que son bastante subjetivos dependiendo del espectador y que sólo se denotan si hilamos fino, ya que es una película bastante contundente y un realizador al que le podemos exigir más, que va a cumplir.

Manchester es definitivamente una de las joyas del 2016 y que si bien saltó todos los obstáculos de la vida personal (y judicial) de Casey Affleck, no le alcanzó para superar a Moonlight – con La La Land hay un abismo de diferencias. Pero si la aislamos de la competencia, es tan memorable como necesaria.

 

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