Legion, de Noah Hawley

El primer trailer de Legion hace un año atrás nos dijo poco y nada, sólo nos dejó con una sensación de “no sé qué es eso pero lo quiero ver”. Y la única palabra clave que escuchamos en ese tráiler fue mutante. De no haber sido por eso, y por la chapa de Marvel, podríamos haber supuesto que se trataba de cualquier otra serie de ciencia ficción. Ya desde ese momento, Legion fue un rompecabezas atractivo, que nos haría mover un poco las neuronas, al menos una hora por capítulo.

Pero la otra chapa importante que vimos fue la del creador, o mejor dicho el que se tomó el trabajo de adaptar esto a la pantalla ‘chica’ (que cada vez es más grande): Noah Hawley. Nada más y nada menos que el encargado de adaptar otra gran obra del cine de los ’90 como Fargo, a la TV, y que lo hizo exitosamente. Hawley, y la cadena FX, le dijeron a Marvel que querían manosear un poco el comic de Legion, que -para los no fanáticos del cómic y de Marvel- es una suerte de historia satélite dentro del que ya podríamos llamar Universo Mutante, Universo X-Men, o simplemente Universo X.

Sin más vueltas, Legion es una serie de mutantes, dentro del Universo X, y es la mejor historia de mutantes llevada a la pantalla, y no justamente porque tenga más mutantes. Es más, esa palabra se repite pocas veces en el guión (tal vez la repito más veces acá), y se hace referencia a ellos de una manera distinta. Y siendo una historia dentro del Universo X, es necesario saber de dónde viene, y hacia dónde va, pero no es un dato que vayamos a encontrar en esta temporada. También se habla de una guerra que no sabemos cuándo comenzó, y tampoco tenemos los bandos bien definidos.

[Contiene spoilers]

Legion en esta primera temporada nos cuenta (o trata de hacerlo) la historia de David Haller (Dan Stevens, conocido por Downton Abbey) y quienes y por qué lo buscan, básicamente. En un grandioso primer capítulo, una perfecta mezcla de planos secuencias y transiciones, resumen los casi 30 años de vida de David, hasta llevarnos al punto 1 de la historia de la primera temporada, al aquí y ahora de David. ¿Pero quién es David? Tenemos sólo un indicio que lo veremos casi sobre el final de la temporada, bastante efímero, de quién es el padre: sería el profesor Charles Xavier, y ese sería el punto de conexión más importante entre esta serie y el resto de las producciones de Marvel en el universo. Entonces hasta confirmar ese dato, no podemos ubicar temporalmente a Legion, en ninguna de las dos líneas del tiempo*.

David nunca se asumió como mutante y nunca actuó como tal. Todo lo contrario, siempre se pensó como un esquizofrénico, y va a ser difícil después de 30 años hacerle creer lo contrario. Difícil y hasta peligroso para algunos. David tiene una hermana, una ex novia, y está internado en un neuropsiquiátrico. En el primer capítulo David ingresa a otro hospital en el que conoce a otra interna llamada Syd Barrett (Rachel Keller), de quien se enamora perdidamente. Pero Syd tiene un problema: no puede ser tocada. El personaje de Syd en los primeros 3 capítulos es enigmático porque sabemos que está ahí para algo pero no entendemos por qué. Siempre queremos verla más, haciendo más, pero siempre la vemos en pequeñas cuotas. Y cuando vemos mucho de ella jugamos con el ‘no me cuentes tanto y mostrame algo de ella más adelante’.

En el nuevo neuropsiquiátrico -y apenas nos damos cuenta de ese cambio- los chicos X están haciendo contacto con él, e investigando qué tan convencido está David de su esquizofrenia, y cómo hacen para sacarlo de ahí sin llamar la atención de los otros que lo van a buscar. Pero claro, esos otros llegan antes de que puedan sacar a David, y llega el primer interrogatorio, donde nos preguntamos si de verdad estamos en una serie del Universo X, y si de verdad en algún momento nos van a mostrar todo lo que aparece en el tráiler, porque no entendemos muy bien cómo llegar a eso. Y ahí está lo atractivo justamente, en ese rompecabezas que mencionaba, y es tal vez lo más importante de Legión: no podemos hacer muchos pronósticos (si no hemos leído el comic), a diferencia de otras series. Juega todo el tiempo con el elemento sorpresa, y es 0% predecible.

Abro un paréntesis para hacer en cuanto a guión, una comparación con una de las series más novedosas del 2016: Westworld. Y acá me pongo cómodo porque pensé todo el tiempo en Westworld mientras la veía, y no justamente porque se parecieran. Vamos primero a dejar de lado algo importante: Westworld está inspirada en varias otras historias y toma estructura narrativa de un video juego, pero es un guión original, a diferencia de Legion que es un guión adaptado, pero de nuevo, manoseado, muy manoseado. Saltando esta diferencia, en Westworld, la cadena HBO se entretuvo esparciendo pistas que despistaban, pero sin conseguirlo, y siendo una serie basada en el desarrollo de historias, y en el desarrollo de la conciencia de los anfitriones y huéspedes, por momentos no logró sorprender con el destino de los personajes. A pesar de eso, Westworld es un logro exageradamente indiscutible en su ritmo narrativo, en la prensa que consiguió, en las interpretaciones, y en la mezcla de mundos y dominios. Legion fue siempre un capítulo sorpresa, más allá del conocimiento que teníamos de la historia o no, la adaptación fue muy lejos reuniendo piezas de las distintas novelas gráficas del Universo X, para ser lo menos predecible posible, corriendo siempre el mayor de los riesgos con el devenir de David, y de la guerra, y el crecimiento que hay del villano durante los 8 capítulos. Por la gran mayoría de la prensa, Legion consigue lo que Westworld intentó, pero no logró tan ampliamente. Nuestro conocimiento de la historia y los personajes, crecía con cada capítulo, pero a ritmo, nunca nos pudimos adelantar juntando piezas. Pero ahí también es donde Legion encuentra su primer desacierto en el nuevo tiempo de la televisión: Legion es digna de maratón estilo Netflix, porque no es un hilo que se mantenga semana a semana. Por eso quedó en un público reducido cuando su objetivo era alcanzar cierta masividad. Y con esto cierro el extenso paréntesis.

Hablar del villano es spoilear -más-, y no es lo que quiero con esta serie. Sí podemos hablar del resto de los personajes y de su propósito: todos tienen una función a diferencia de David. Sabemos que David es el main asset de todos, buenos y malos. Pero no sabemos con qué bando se va a quedar David, y es del único personaje del que tenemos más información, pero no sabemos cómo armarla, ni cuál es su destino, porque todo el tiempo es ambiguo. Nos pasamos capítulos enteros dentro de su cabeza, y otros capítulos enteros en el plano astral de David, y es muy fácil perder el rastro. Los únicos que nos devuelven al hilo son los otros personajes: Melanie Bird (Jean Smart) es quien quiere rescatar a David del neuropsiquiátrico y la directora del centro donde trabajan y se refugian -una especie de Profesor X-, el Dr. Cary Loudermilk (Bill Irwin) y su espejo Kerry (Amber Midthunder), Ptonomy (Jeremy Harris), principal guardia de Melanie y con el poder de revivir en los recuerdos viajando en el tiempo, Oliver Bird (Jemaine Clement) ex pareja de Melanie y quien vive en un eterno plano astral fuera de la realidad; The Eye (Mackenzie Grey) y Clark (Hamish Linklater) quienes tratan de secuestrar a David en el primer capítulo y oficiales que lideran el otro bando en la guerra.

Pero David no es David sin su mejor pesadilla, que es Lenny. Por momentos Benny. Pero es ella, Lenny (la magnífica Aubrey Plaza), la que nos desorienta y nos marca todo el tiempo un pulso que no es el que nos lleva a la resolución, pero es el que más nos divierte. Lenny, y the-devil-with-the-yellow-eyes, también son esos personajes de los que queremos ver siempre más, pero cuando aparecen, no queremos que nos muestren tanto. Pero en un sentido distinto a lo que nos pasa con Syd.

Las idas y vueltas de Legion, con los viajes en el tiempo, con las especialísimas secuencias musicales, con la excentricidad de algunos personajes, con las conexiones y referencias al universo, y con todo su ritmo y diseño de producción y ambientación, es lo que hace que sea una de las series más prometedoras, pero menos masivas y más de culto de este 2017. Se los invita a verla, y serán leídos sus comentarios.

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