It (Eso), de Andy Muschietti

Antes que nada quiero aclarar que no me especializo en el género de terror. No vi las dos partes de la It de la década del ‘90 (sólo una), y tampoco leí el libro de Stephen King. Pero por supuesto, como se trata de un clásico o de ‘esa que conocemos todos’, conozco lo suficientemente bien la historia.

Vivimos en una época que tal vez se quedó sin ideas nuevas, y todos lo padecemos. Los románticos prefieren decir que la nostalgia pesa y añoramos ciertas cosas. Por eso volvieron las New Balance y se empezaron a fabricar las Nike de Back to the Future, por eso volvimos a usar los tocadiscos y se volvieron a vender los vinilos. También por eso mismo el mercado clásico y de la restauración hoy valen más que el mercado moderno. Por eso las canciones que más suenan son las que retoman melodías de 20, 30 o 40 años atrás. Todo, enmascarado en sólo una idea nueva, que es la mal llamada revival. Pero no critico esto del revival, soy uno de los que compra. Pero sí critico la falta de ideas nuevas.

Dicho esto, o eso, el turno es el del payaso del miedo, ese que vuelve cada 27 años, ni un año más, ni un año menos. A 27 años de la primera It, un argentino despertó a Pennywise porque era hora de alimentarlo. Y de alimentarnos un poco con un género que perdió sabor, teniendo tanto con lo que condimentar.

Ya conocemos la historia de Pennywise, una entidad encarnada en un payaso, que se alimenta del miedo y sólo pueden ver quienes son atormentados por eso. Pennywise regresa cada 27 años a las alcantarillas de Derry, poblado ficticio en el Estado de Maine. También conocemos al septeto de niños, integrado por 6 chicos y una chica, todos con historias complejas, traumas o problemas diversos, incluido el bullying colegial clásico retratado en todos los colegios norteamericanos, problemas que devienen siempre en miedos, de esos que alimentan a Pennywise.

Derry ya se acostumbró a las desapariciones, y todo funciona como si nada. Ben (Jemery Ray Taylor) es el curioso new kid on the block, que investiga todo acerca de las desapariciones, y lo hace mejor que los casi omnipresentes adultos que tiene la historia. Ben, junto a Beverly (Sophia Lillis) y Mike (Chosen Jacobs), son los últimos en unirse al grupo de losers conformado por Bill (Jaeden Lieberher), Richie (Finn Wolfhard), Eddie (Jack Dylan Grazer) y Stanley (Wyatt Oleff). Unidos por las mismas miserias pero de diferentes formas, tratan de escapar de varias amenazas al mismo tiempo: sus casas, sus familias, sus costumbres y rutinas, el abuso en todas sus formas, la sugestión, etc. Todos, caminos que los llevan al mismo lugar: las alcantarillas. Y la única salida es defenderse.

Y acá me pongo contradictorio: no encontramos en el film explicación alguna sobre la existencia de Pennywise, sobre sus ciclos de alimentación, sobre por qué sólo lo ven quienes lo ven, etc. Es decir, hay un guión un poco desaprovechado, porque hay tela para cortar. Pero al mismo tiempo se agradece que en un cine que a veces se obsesiona sobre-explicando y sobre-dimensionando cosas, esta historia no lo haga. Donde la película funciona es en los héroes de esta historia, en los niños. Y sus motivaciones sí están explicadas, de una manera más que satisfactoria. Cada uno de los intérpretes se luce haciendo lo que hay que hacer. Y ahí es donde la película es exitosa: en depositar todo en 7 niños que hacen lo que ningún adulto hace, que se enfrenta a sus miedos como ningún otro lo hace. Todos, y cada uno, no tan sólo son excelentes, sino que crean momentos memorables, con elementos muy simples como música, miradas, gestos, etc.

It, es una muy buena película, pero le falta cine del 2017, no debía acotarse sólo al revival. El film es sólo una demostración de lo que se puede hacer, y cómo se puede hacer. Es decir que está bien lograda en su forma, pero le falta una razón de ser y estar, además del cumplimiento de los 27 años y la nostalgia que eso nos provoca. Lo importante es lo que el cine de hoy puede darle a una historia que fue algo austera. Lo que sí le dio el 2017 a esta versión, es un personaje femenino hermoso en la figura de Beverly, la chica del grupo. Personajes interesantes, como el de Beverly, la chica del grupo. Un personaje femenino hermoso y fuerte, como los que las ficciones contemporáneas se están animando a incluir.

En el 2017, eso, o ésto, funciona. Pero el desafío está en qué hará el septeto dentro de 27 años.

(8 / 10)

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