Fleabag – Temporada 1

En el derecho sucesorio hay una regla técnica que dice que el amor primero desciende, luego asciende y finalmente se extiende.

Esta regla se usa para recordar como es la línea sucesoria de manera sencilla, nemotécnica. De esta forma cuando hablamos de plata, de herencia, y dejando al cónyuge/pareja de lado que siempre se lleva la mitad, en sucesiones siempre se piensa primero en los hijos, luego en los padres y finalmente miramos para el costado.

Y un poco de esto sucede en el cine y en la televisión. Cuantas series hablan del amor como idea romántica? Porque cuando hablamos del amor en lo primero que pensamos es en el amor romántico, ese que sentimos cuando encontramos nuestra media mitad, y aparecen las mariposas en la panza y el mundo se convierte en un lugar mejor. Y cuantas películas hablan del amor, o de la falta de amor, o del terror del amor que representan nuestros hijos, o nuestros padres. Pensemos en un solo ejemplo en que esta clase de amor no sea incluido en la sinopsis de cualquier ficción, y la verdad se nos va a hacer difícil. Por que el amor, el amor duradero, primero desciende, luego asciende y finalmente se extiende. O no.

Fleabag duele. Te pega fuerte por que te sorprende. Te hace ver ese otro mundo, esa otra perdida, ese otro amor. Si uno piensa en el duelo, en el duelo entendido como ese espacio del tiempo en que estamos rotos porque no podemos superar una perdida, porque no entendemos que la debemos superar, pensamos automáticamente, nemotécnicamente , como en el derecho sucesorio. Cuanto duele perder la pareja – que siempre se llevará la mitad de todo -, un hijo, un padre. Sin duda son dolores incomparables, por que ningún dolor se compara con otro. Pero cuantas veces hemos pensamos en el duelo que sentimos por nuestro mejor amigo, por nuestro compañero, por nuestro hermano. Cuantas ficciones nos hablan de esto como eje central de la historia. En el momento de escribir no recuerdo ninguna. Excepto Fleabag, a partir de ahora.

  • © 2016 Amazon Studios

Fleabag miente. Solo al final del piloto nos da una muestra de lo que puede llegar a ser, de lo que va a desarrollar. Solo en la escena del taxi nos muestra que la protagonista esta rota, y que ese quiebre no es un quiebre normal. Antes nos había hablado, en una escena genial de automasturbación, de la forma en que rompía con su novio, del corto duelo que eso significaba. Posteriormente nos hablara del duelo de perder una madre, y del duelo de perder a un padre, que aunque presente nunca existió como tal (“mi padre se pone nervioso cuando estamos solos en la misma habitación”). Pero es en ese momento donde descubrimos cual es el duelo que esta atravesando Fleabag, el duelo de perder a un amigo. El amor finalmente se extiende, o no. Por que como hacer para dejar de vivir con la persona que te conoce mas que nadie, que sabe respetar tus silencios y tus huidas, que sabe aprovechar esos momentos que odias – salir a comprar ropa, volver de una reunión familiar – para sacarte una sonrisa. De eso habla Fleabag, del amor colateral.

El amor colateral entendido como amistad en su sentido mas amplio. El amor hacia los amigos, y hacia los hermanos. Esos primeros amigos a los que la vida nos obliga. Las escenas de la protagonista con su hermana nos hablan de la amistad presente como esos pequeños flasbacks nos hablan de la amistad que se ha ido y que ya no volverá. Y es allí donde reside la esperanza de esta comedia. El valor de no perder la amistad.

Mañana estrena Transparent, otra dramedia de Amazon que habla de la familia y de la amistad como familia, y de los duelos. Hace unos días Amazon nos trajo a Fleabag, esta serie que habla de los mismos temas desde una óptica distinta, colateral. Hay que agradecerle a esta plataforma por hacer ficciones como estas, que rompan esquemas, que busquen mas allá, que nos hagan replantear al amor, que siempre primero descenderá, o no, luego ascenderá, o no, y finalmente se extenderá. Esperemos.

La gente comete errores. Los duelos se tratan de vivir con esos errores. Fleabag lo entiende y lo comparte, y en su complicidad nos hace mas fuertes, y mas felices.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *