El Ciudadano Ilustre, de Mariano Cohn y Gastón Duprat

Como género macro, la película entraría en la comedia. Es específicamente humor negro, con muchos toques del drama. Cohn y Duprat dirigen una especie de sátira centrada en la visita de Daniel Mantovani, un escritor recientemente ganador del Nobel de Literatura, a su pueblo natal, Salas.

Oscar Martínez está siempre impecable en su actuación, como es de esperar, pero eso es lo que vemos en cualquier película protagonizada por él. ‘El Ciudadano Ilustre’ nos haría decir que es un cínico, pero ese cínico que nos gusta, ese cínico al que bancamos.

Contradictoriamente, no es el tipo de película que pretende gustar. Es la película que pretende incomodar y lo logra tranquilamente. En donde se dicen esas cosas políticamente incorrectas, sin filtros. Y sobre todo en donde pasan cosas que no queremos que pasen porque es incómodo. La posición en la que se encuentra el espectador está bien proyectada desde y en la pantalla porque por momentos nos sentimos en la película, como en una de las clases de Daniel Mantovani, y por otros nos sentimos como espectadores ajenos pero al mismo tiempo dentro del cuadro.

Mantovani, como todo escritor, tiene palabras con mucho peso, pero muy distinto en la oralidad que en el papel. Desestructuradamente Cohn y Duprat crean personajes simpáticos y detestables, y que a veces coinciden con nuestros modelos de buenos y malos, y a veces se alternan.

Mantovani habla de una no realidad, y también ‘de cuando la realidad supera a la ficción’. Es ese escritor autoreferencial justificadamente. Tiene posiciones y pasajes en el guión muy interesantes, y con los que estamos muy de acuerdo, a pesar de saber que son un tanto histriónicas o rebeldes (dentro de su embestidura de escritor sexagenario).

Martinez merece esta Coppa Volpi que recibió en el 73ro Festival de Venecia, pero la película no es lo suficientemente prolija como para tener otros reconocimientos. En definitiva, se queda corta y al menos a mi me dejó con sabor a poco, y descolocado, no porque me esperase más, sino algo distinto. Para los seguidores del cine argentino, es altamente recomendable, pero no para todos.

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